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Las ratas pueden hacer de tu auto un festín

Al parecer los coches modernos se han convertido en una especie de amarre de amor para las ratas, como si se tratase de alguna deliciosa comida, pasando a ser un problema cada día más serio debido a el boom poblacional. Últimamente personas comunes han podido vivir situaciones inexplicables con sus autos, como por ejemplo que dejen de funcionar sin explicación alguna. El misterio se vuelve peor cuando el diagnóstico enfoca a las Ratas, si ese roedor desagradable, como el autor. Tales daños alcanzan sumas insólitas que deben ser pagadas en los talleres al momento de darle arreglo a los autos.

Si indagamos en Internet, se pueden encontrar una serie de foros en donde los mecánicos se dedican a exponer gran variedad de situaciones que han sucedido durante los últimos años en las que cada vez más personas presentan el mismo problema. Incluso hay personas que se han interesado tanto en el caso, que han creado comunidades en la red, en donde han involucrado desde negocios mecánicos, hasta ayuda personalizada para erradicar a los roedores. Hay quienes aún se muestran escépticos debido a que aún no existen datos oficiales de toda esta situación, hay que recalcar que no se trata de un caso aislado.

Gran diversión dentro del capó

Si se revisan los últimos años, en ellos podemos encontrar al menos seis demandas colectivas en contra fabricantes de automóviles, y el motivo radica en haber creado un cableado que resulta en extremo atractivo para los roedores. Para las personas, esto es un tanto extraño, pero puede ser más común de lo que nos parece. Hasta hace algunas décadas, las partes internas de los automóviles se encontraba construida a base de metales, vidrios y plásticos. Dichos materiales definitivamente no eran tan apetecibles para dichos animales, pero no por ello dejaban de ser tremendamente contaminantes, sobre todo en un momento en el que la industria no contaba con mucha capacidad técnica para reciclar o reusar.

En tal sentido, las regulaciones medioambientales emitidas durante la mitad de los años 80, incorporaron exigencias que solicitaban cambios a los fabricantes. Tales cambios hicieron su entrada a mano de nuevos materiales cuyos componentes base era: sojas, salvado de arroz, madera, azúcares, aceites vegetales o sustancias aromáticas como la vainilla. Como dice la Asociación Americana del Automóvil, los coches modernos se han convertido en una «mezcla heterogénea de golosinas» para muchos animales.

En consecuencia, animales como las Marmotas, comadrejas, buitres y conejos se han dedicado a sembrar terror en el parque automovilístico. Pero cuando se trata de las ratas, todo se convierte en un asunto que reviste más seriedad pues cuentan con la tendencia a buscar refugio dentro de los automóviles cuando llega el invierno, pero en líneas generales pueden ser encontradas por todas partes, siendo las mayores beneficiarias del cambio climático ya que a medida que las temperaturas van acercándose a los 30 grados, el ecosistema roedor se torna inmejorable, por lo que, la guerra más larga, salvaje y sin cuartel que ha enfrentado el hombre no es cosa de humanos, sino de perros y gatos.